martes 3 de marzo de 2009

Jueves 5: Moi, un noir


Jean Rouch (1917-2004), francés de origen catalán e ingeniero de profesión, llegó a la etnografía y luego al cine quizás por azar. En los años cuarenta partió a África como ingeniero civil para supervisar la construcción de puentes y carreteras. Su encuentro con el naturalista Théodore Monod que dirigía el Instituto Francés de África Negra fue decisivo. Rouch empezó a realizar investigaciones etnográficas que Monod publicaba. De vuelta en París estudió antropología y decidió utilizar una cámara, en vez de un cuaderno, como herramienta para la investigación.
En 1946 partió nuevamente a África con una cámara de 16 mm; al perder el trípode en el río decidió seguir filmando a pulso. Este hecho marcó toda su obra, luego diría: “Nunca pongo la cámara sobre un trípode. El cine es para mí una forma de creación poética inmediata, es necesario estar en contacto físico con el mundo, como con la cámara”. El desarrollo de las cámaras ligeras y del registro sonoro sincrónico a finales de los años cincuenta fueron pilares del llamado cinéma vérité fundado por Rouch. A través de su vida filmó unas 120 películas y más de la mitad de ellas fueron filmes etnográficos sobre el continente africano. "No se trata de hacer grandes propósitos", ha declarado Rouch, "sino de tener el coraje de realizar las historias que cada uno quiere hacer y hacerlas a través de métodos de resistencia".

Entrevista a Jean Rouch